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jueves, 15 de marzo de 2012

El país que dejó caer a la banca y enjuició a los políticos

Hay un país en la periferia de Europa que parece haber encontrado la salida a la crisis lejos de los paquetes de rescate a la banca y de la doctrina del "demasiado grande para caer". Un país en que la crisis financiera golpeó de lo más duro y los políticos rinden cuentas ante la justicia: Islandia.Islandia es una isla-estado en el Atlántico Norte que durante años fue un paraíso de las libertades financieras y campo abonado de la especulación. En 2008, resultó uno de los más golpeados con el estallido de la crisis financiera internacional.

Y en contraste con prácticamente el resto del mundo, Islandia lejos de optar por los paquetes de rescate y la austeridad, buscó una salida de la crisis en dejar caer a la banca y llevar a políticos y banqueros a la justicia.

Desde este lunes se sienta en el banquillo de los acusados el ex primer ministro Geir Haarde, conservador, de 61 años y jefe de gobierno entre 2006 y 2009. Los cargos: negligencia en la crisis financiera.

Haarde, que considera el juicio una farsa y una persecución política, carga ya con la etiqueta de ser primer líder mundial que enfrenta un proceso penal por su presunta responsabilidad en la crisis.


Liberalización financiera

La explicación del abrupto hundimiento de la economía islandesa hay que buscarla en 2001, cuando se introdujeron fuertes reformas de desregulación del sector bancario en las que se incluyeron medidas como la autorización para permitir su endeudamiento en la adquisición de empresas extranjeras.

La crisis estalló cuando los bancos resultaron incapaces de refinanciar su deuda. Debían hasta US$200.000 por cada uno de los 300.000 habitantes de la isla. El gobierno acudió al FMI para pedir US$2.000 millones.

El Producto Interno Bruto cayó un 7%, la inflación se disparó hasta el 12%, cifra similar a la subida de los tipos de interés. La moneda local -la corona- se desplomó

Los ciudadanos comenzaron a pagar los platos rotos: desempleo y ejecuciones hipotecarias. Las protestas no se hicieron esperar y terminaron con el gobierno de Haarde.

El nuevo Ejecutivo optó por dejar caer a los bancos, nacionalizándolos para salvaguardar los ahorros de los ciudadanos y congelar el pago del 100% de la deuda con inversionistas extranjeros.

Muchos de sus clientes estaban en Holanda y Reino Unido. Esos gobiernos optaron por hacerse cargo de los ahorros perdidos por sus ciudadanos y reclaman a Reykiavik hasta US$5.000 millones. Las idas y venidas diplomáticas no han terminado.


Cuestión de tamaño

El relativo éxito de Islandia para encarar la salida de la crisis la explica el ministro de Finanzas, Steingrimur Sigfusson, por el tamaño de su economía. "Se hace virar más rápido un bote pequeño que un barco grande", le dijo a la BBC.

Y la agencia de calificación de riesgos Fitch elevó recientemente la nota de Islandia un escalón hasta BB+, "grado de inversión". Dejó así de ser "bono basura".

Fitch justificó su decisión como "un reflejo del progreso hecho para restaurar la estabilidad macroeconómica, impulsando reformas estructurales y reconstruyendo la solvencia de su deuda soberana". Islandia creció en 2011 al 3%.

La caída del valor de la corona hizo sus exportaciones más competitivas. Además, en 2009, el nuevo gobierno siguió emitiendo deuda y gastando durante un año hasta que comenzaron a implementar recortes.

Esto contrasta con el caso de los países de la eurozona con problemas en sus cuentas públicas, que por estar en el euro no pueden devaluar su moneda y se han visto abocados a fuertes recortes y medidas de austeridad al solicitar ayuda al FMI y la Unión Europea.

Recientemente, la agencia de calificación de riesgos Fitch rebajó además la nota de cinco países europeos, entre ellos Italia y España. Standards & Poor hizo lo propio con nueve, incluida Francia.


El juicio

El ex jefe de gobierno es visto por muchos como el símbolo de la burbuja económica islandesa que disparó el desempleo, los desahucios y la inflación con el colapso de los tres principales bancos comerciales.

La deuda de las entidades era varias veces el tamaño de la economía del país.

Haarde se enfrenta a la acusación de negligencia ante el Landsdómur, corte especial para procesos que afectan a miembros del gobierno y que en 106 años de historia no había actuado nunca.

El juicio fue impulsado por el Althingi (parlamento), que votó en 2010 por 33 votos contra 30 dio luz verde a que el anterior jefe de gobierno fuera llevado a los tribunales.

"Rechazo todas las acusaciones y creo que no tienen base", dijo Haarde ante el tribunal.

El trabajo de la Fiscalía es demostrar que sus decisiones provocaron efectivamente que se derrumbara la economía del país, mientras la defensa se basa en la imposibilidad de intervenir en la actividad de los bancos y en que la crisis islandesa estuvo relacionada con la internacional y que no había forma de haber previsto o haberla prevenido.

Pero en las últimas semanas parece haber decaído el fuerte apoyo popular con que contaba el juicio a finales de 2010, cuando dos de cada tres islandeses lo apoyaban. Los últimos sondeos apuntan a un empate entre partidarios y retractores.

El proceso también ha sido criticado por el hecho de que Haarde es el único político procesado. Algunos señalan también a los socialdemócratas, actualmente en el poder y en 2008 parte de la coalición de gobierno, y al primer ministro entre 1991 y 2004, David Oddsson, impulsor de la drástica liberalización del sector financiero que muchos apuntan como causa de la crisis.

Pese a todos los procesos abiertos, las primeras condenas no se impusieron a políticos ni banqueros. Cuatro ciudadanos fueron sentenciados el año pasado por haber entrado ilegalmente en el parlamento durante las protestas de finales de 2008.





Fuente: BBC Mundo
Autor: BBC Redacción






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martes, 29 de junio de 2010

Cumbres del G-8 y G-20 confirman la crisis de liderazgo mundial

El resultado constata la pérdida de sentido de la reunión de las ocho primeras potencias mundiales y concluye sin acuerdos de trascendencia

Esta quería ser una cumbre realista. Hartos de tantos compromisos incumplidos, los líderes mundiales pretendían que la reunión del G-8 alcanzara solo acuerdos verificables. El resultado ha sido un pobre plan para la ayuda a la maternidad en África, una tenue condena a Irán y Corea del Norte y, sobre todo, la constatación de que el propio G-8 ha perdido sentido, que la coordinación de esfuerzos internacionales es casi imposible y que el mundo carece de un liderazgo fuerte en un momento histórico política y económicamente muy delicado.

La necesidad de verificación fue expresada por el miembro más modesto, Canadá, el promotor y principal financiador del proyecto africano, y por la obligada ambición innovadora del último en llegar a la mesa, el primer ministro británico, David Cameron. Pero verificación, en una ocasión como esta, significaría la aceptación de un fracaso y de la impotencia para resolver los problemas. Una organización cívica canadiense ha contado que, desde su fundación, hace 35 años, el G-8 (antes G-6 y G-7) ha aprobado más de 3.000 acuerdos a los que después no se ha dado seguimiento. Seguir en esa vía parece absurdo. Pero, ¿qué camino emprender? ¿Qué foro multilateral puede regir los destinos del mundo?

La decisión de convocar las reuniones del G-8 y el G-20 en las mismas fechas y el mismo lugar, además de un intento de ahorrar viajes estériles a dirigentes que tienen mejores cosas a las que ocuparse, era el reconocimiento de que el G-8, donde se reúnen las ocho primeras potencias mundiales, prefiere diluirse en el más amplio y representativo G-20, donde también participan otros potencias intermedias y las principales naciones emergentes.

Barack Obama, en su reciente definición de la estrategia de seguridad y política exterior de su Administración, aludió al G-20 como la agrupación que mejor define la composición del mundo actual y que más eficazmente puede actuar para afrontar los desafíos modernos. La convocatoria simultánea de las cumbres de Toronto responde en parte a esa nueva concepción.

Pero el cambio de formato no resuelve el problema de fondo sobre la crisis de liderazgo, simplemente reduce la responsabilidad de las grandes potencias, que, en realidad, siguen considerando más útil profundizar las relaciones bilaterales -las reuniones semestrales entre China y Estados Unidos, la reciente visita de Dimitri Médvedev a Washington- que agotarse en discusiones multilaterales sin perspectivas de progresos.

Esa realidad habla de la complejidad del mundo actual, pero también de la debilidad de los dirigentes actuales. Los gobernantes europeos están desprestigiados -caso de Silvio Berlusconi-, han agotado su energía -caso de Nicolas Sarkozy o Angela Merkel- o son demasiado alevines para capitanear la revitalización -caso de Cameron-. El nuevo premier británico ha despertado cierta curiosidad e interés, más que por su victoria, por su capacidad para instalar una coalición atractiva, pero no ha tenido aún el impacto que en su día tuvo Tony Blair. Toda Europa se encuentra sumergida en una angustiosa batalla por la reordenación de sus finanzas públicas.

Nada puede esperarse de Rusia, que construye su propio modelo de democracia controlada, ni de Japón, donde ha fracasado un atrevido intento de relevo del partido de Gobierno y que trata de sobrellevar su calvario económico particular.

Queda Obama. El presidente norteamericano es aún el polo de referencia de estas reuniones, pero la luz que irradiaba hace un año se ha apagado, su carisma no es ya capaz de iluminar el futuro o de ocultar las discrepancias. Con su popularidad disminuida por una serie de infortunios domésticos -el último y más grave, el vertido de petróleo en el Golfo de México-, Obama ha relegado la política exterior a un segundo lugar en su agenda.

Este es el primer viaje propiamente dicho de Obama al extranjero en lo que va de año. Antes solo había dedicado unas horas a la firma del tratado con Rusia y a una visita relámpago a Afganistán, en realidad un asunto doméstico. Ha cancelado dos veces sus viajes a Indonesia y Australia y se desentendió de la visita que el Gobierno español había anunciado a Madrid. No se espera que salga de Estados Unidos hasta noviembre, lo que probablemente constituirá un récord de inmovilidad para un presidente norteamericano.

Puede argumentarse que, en los tiempos actuales, existen medios para tener presencia internacional sin necesidad de hacer largos desplazamientos. Pero no se trata de un problema de medios, ni siquiera de personas. La carencia de liderazgo mundial es el reflejo, en realidad, de la falta de ideas y de autoridad.

Las grandes potencias occidentales están todavía embarcadas en la salida de una catástrofe económica para la que no han encontrado recetas realmente eficaces y útiles para todos. El desempleo se ha enquistado en la mayor parte de las economías, y lo que necesitan unos -más inversión para un crecimiento más acelerado: Estados Unidos- no es válido para otros -Europa, agobiada por la deuda-. Pese al reciente acuerdo sobre la reforma financiera en Estados Unidos, las economías occidentales no han conseguido por lo general transmitir credibilidad en su voluntad declarada de poner orden en el sistema financiero.

Los países emergentes, ante eso, se sienten liberados de su obligación de emprender sus propias y necesarias reformas. La esperanza que en su día provocó la irrupción de esas potencias regionales en el escenario internacional no ha acabado de concretarse. Brasil y Turquía se desmarcaron por su cuenta con su posición sobre Irán. India, que está enfrascada en una agudización de la carrera nuclear con Pakistán, ha impuesto su propio ritmo económico. China no busca foros multinacionales sino la hegemonía mundial.

La cumbre de Toronto es, por tanto, un pequeño paréntesis en una dinámica internacional incierta. El comunicado final de la reunión afirma, solemnemente: "Nosotros, el G8, estamos decididos a ejercer liderazgo y a cumplir con nuestras obligaciones". Pero el resto del documento no incluye ideas nuevas sobre el cambio climático o la proliferación nuclear, hay solo alusiones retóricas a la pobreza y se queda, en relación con otros asuntos de seguridad internacional, como Irán, muy por detrás de lo que ya han decidido varios países individualmente.




Fuente: ElPais.com / "La cumbre del G-8 confirma la crisis de liderazgo mundial"
Autor: Antonio Caño
Mas información:
- G-20 Toronto Summit / official webpage
- G20 Information Centre / University of Toronto
- Contenido de la declaración de la cumbre del G20 en Toronto / ElCorreo.com
- Se perfila G-20 como foro global económico y G-8 para seguridad / Milenio.com
- Cumbre de Toronto del G20, más retórica contra las reformas / Analitica.com
- Cumbre del G-8 obvia crisis económica / ElNuevoHerald.com

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viernes, 7 de mayo de 2010

Una B por una M... costó US$ 725.000 millones... ¿Citigroup?

Dato importante de un día terrible para los mercados de valores: la caída momentánea del Dow Jones por debajo del 9% es la mayor desde el 'crash' de 1987. Un posible culpable para ese descenso tan agudo en tan poco tiempo puede haber sido un error ortográfico en el que un 'trader' -agente de Bolsa- introdujo una 'b' de 'billion' -miles de millones- en lugar de una 'm' -millones- en una operación, según el canal financiero CNBC.Según informaron varios medios de comunicación estadounidenses, la caída de 998.50 puntos experimentada por Dow Jones pudo deberse a un error de uno de los corredores de bolsa de una gran firma. Todos señalaron a Citigroup.

Según el canal CNBC, citando distintas fuentes, un trader de Citigroup pudo confundirse y presionar la letra 'B', de billions (miles de millones de dólares en USA) en lugar de la 'M' de millions (millones de dólares). La operación se produjo al realizar una compra venta de valores de Procter & Gamble, que experimentó un comportamiento muy sospechoso durante el avance de la sesión, antes de la gran traca final.

Desde Citigroup, el banco que muchos señalaron como el culpable del asunto, sólo se limitaron a asegurar que la entidad estaba investigando el asunto pero no tenía constancia de ninguna mala práctica. Por su parte Procter & Gamble, componente del Dow Jones, pidió explicaciones a la Comision de Mercados y Valores (SEC, por sus siglas en ingles), a la New York Stock Exchange y al propio Citigroup sobre lo ocurrido.

En el preciso momento en que la tecla 'B' de la discordia pudo ser presionada, el S&P 500, el indicador más amplio a este lado del Atlántico, perdió US$ 725.000 millones. Para Enrique Álvarez, analista de IDEA US, fue precisamente un error técnico el que fomentó "la enorme caída entre -500 puntos y los -1.000 puntos que vieramos a las 14:50", explicó al diario madrileño elEconomista.

El Nasdaq OMX confirmó que se investigaban distintos errores percibidos a lo largo de la sesión. Por su parte, el NYSE negó categóricamente cualquier error técnico desde su base de operaciones.

Mientras tanto, no sólo un error humano provocó el pánico sobre el parqué. Previamente, los rumores provenientes de Europa fomentaron aún más el desconcierto. Algunos apuntaron que los bancos europeos dejaron de conceder créditos a España, Portugal e, incluso, Italia. Algo que sirivió de pistoletazo para que el Dow se dejase 998.50 puntos, su mayor punto de caída de la historia, y borrase de golpe y plumazo todas los beneficios del año.

Otros traders llegaron a dar a entender que las mesas de operaciones de los principales bancos europeos echaron el cierre antes de tiempo durante la jornada de ayer porque no había liquidez. Es decir, los bancos frenaron en seco sus préstamos, lo que recordó el clima previo al derrumbe de Lehman Brothers.

"Lo que estamos viendo es puro contagio del problema de Grecia y las expectativas de que el apoyo por el lado de Alemania no sea aprobado o que los Griegos rechacen aplicar el paquete de recortes ante tanta protesta con lo cual se haría casi inmediata un incumplimiento de pago", apuntó Álvarez.

Lo cierto es que el analista Dick Bove ya despertó cierta incertidumbre al reconocer durante una entrevista con la CNBC que "existe un consenso general de que Grecia debería enfrentarse a un impago". Por su parte, Mohammed El-Erian, consejero delegado de Pimco, el mayor fondo de bonos del mundo, aseguró que "hemos visto una crisis que empezó en un país, se contagió a la Eurozona y está a punto de globalizarse".

De hecho, la Bolsa de Nueva York envió un comunicado explicando que no hubo ningún error informático durante la sesión ante la extrañeza de movimientos tan abruptos.

En cualquier caso, la caída final demuestra que no todo se debe al error sino que hay fuertes motivos para la incertidumbre en el mercado. Los bancos, al igual que ha ocurrido durante toda la semana en los mercados europeos, han sido los principales castigados en el parqué neoyorquino. El sector bancario, que todavía se recupera de la crisis financiera, está expuesto a la deuda griega.

"Creo que se trata de lo mismo que ha estado influyendo a los mercados en las dos últimas semanas, la situación en Europa", ha afirmado al 'New York Times' el analista Bruce Bittles, de Robert W. Baird & Company.

Nasdaq cancela algunas contrataciones

El mercado Nasdaq ha anunciado que cancelará las contrataciones que tuvieron una variación superior al 60% entre las 18:40 y 19:00 GMT del jueves 06/05, en el momento de mayor caída que vivieron los mercados neoyorquinos.

"Nasdaq cancelará todas las contrataciones realizadas entre las 18:40 y 19:00 GMT y que tuvieron una variación superior al 60% en relación al valor que tenían las acciones a las 18:0 GMT o inmediatamente antes", indicó en un comunicado el mercado neoyorquino donde cotizan numerosas empresas de tecnología.

Los responsables de ese mercado estudian con detalle las operaciones realizadas a esas horas y que dieron lugar a que su índice compuesto perdiera momentáneamente hasta un 9,01% y llegara a 2.185,75 puntos.

Lo mismo sucedió en el principal indicador de la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones de Industriales, que bajó un 9,17% tras perder 997,21 puntos y situarse en 9.869,62 puntos, al mismo tiempo que el selectivo S&P 500 perdió hasta un 8,58% y rozó los 1.065,79 puntos.

Finalmente, el Dow Jones retrocedió 348 puntos y se situó en 10.519 al cierre -llegó a perder la cota de los 10.000 durante la sesión-, en tanto que el S&P 500 bajó el 3,24% y el tecnológico Nasdaq descendió el 3,44%.

- Ver nota de ElPais.com, "Las máquinas se apoderan de Wall Street y provocan el pánico en el mercado"




Fuente: Urgente24.com
Fotografía: A trader walks by while working on the floor during morning trading at the New York Stock Exchange (NYSE) / Spencer Platt - Getty Images

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domingo, 1 de marzo de 2009

Crisis económica: cuestión de seguridad nacional para la CIA

Para la CIA la "crisis global" es un enemigo más peligroso que el "terrorismo". Es porque la situación vuelve vulnerable a EE.UU. La comunidad de inteligencia ve en China una de las preocupaciones por sus enormes tenencias de bonos norteamericanos. También miran con gran alerta a América latina y el Este europeo.
La CIA considera que la crisis financiera internacional es actualmente la amenaza número uno a la seguridad nacional de los Estados Unidos. En un dramático informe presentado ante el Comité de Inteligencia del Senado, el Director de la Inteligencia Nacional de Barack Obama, el almirante (R) Dennis Blair dijo la semana pasada que esta nueva amenaza y sus implicancias geopolíticas son hoy mucho más graves que el terrorismo internacional.

Los miembros del Comité de Inteligencia se quedaron perplejos. Blair les explicó cómo la rápida caída de los índices de crecimiento y el aumento del desempleo en casi todas las regiones del mundo puede conducir a la inestabilidad política y a explosiones sociales debido al desempleo y la súbita pobreza, potencialmente dirigidas contra EE.UU.

Advirtió que si la crisis se prolonga habrá un aumento del nacionalismo en el mundo. Países amigos podrían convertirse en enemigos, los aliados tendrán muchas dificultades para cumplir con sus acuerdos militares y sus obligaciones humanitarias, y los problemas inmigratorios se multiplicaran.

"No hay un adversario dominante que amenace la existencia de EE.UU. con su fuerza militar", dijo Blair "Sin embargo, la crisis financiera internacional ha exacerbado lo que ya era una serie de crecientes incertidumbres políticas y económicas" que pueden perjudicar enormemente los intereses estratégicos de Washington en la escena internacional.

La preocupación está centrada sobre como reaccionaran países como China, los tigres asiáticos, Rusia o los países de Europa del Este si la crisis se prolonga. Los escenarios van desde una especie de Pearl Harbour financiero, es decir un ataque asiático contra el dólar hasta el regreso de algunos países de Europa del Este a políticas económicas más socialistas lo que conduciría a agravar las tensiones en el seno de la Unión Europea.

El caso de China es paradigmático. Ese país, el principal acreedor de Washington, cuenta con casi un billón de dólares (un millón de millones o un uno con 12 ceros) en bonos del tesoro de EE.UU. con los que puede provocar un crac en la economía norteamericana y mundial.

También hay preocupación por lo que pueda suceder en América Latina y en África, donde la baja de los precios de la commodities combinado con la fuga de capitales hacia mercados más seguros está produciendo estragos.

La CIA, como otras agencias de EE.UU., no está bien preparada para enfrentar esta amenaza. Por eso han comenzado a contratar a expertos. En una entrevista con la Radio Nacional Pública, James Rickards, un experto en crisis financieras que está asesorando a Blair, explicó que la CIA siempre siguió con atención la evolución de la macroeconomía en países como China o Rusia. "Pero esto es diferente, el problema ahora es cómo circula el dinero entre países y cómo ese movimiento puede transformarse en una especie de guerra financiera."

"Uno puede imaginar un escenario en el que China lanza un ataque financiero contra EE. UU., un especie de Pearl Harbor sobre el dólar", dijo Rickards recordando los bonos en manos chinas. Si bien es poco probable que los venda porque iría en contra de sus propios intereses al caer el valor, Beijing, según Rickards, podría adoptar una medida intermedida como cambiar deuda de EE.UU. a largo plazo por deuda a corto plazo.

La preocupación es tal que en su viaje a China esta semana, la canciller Hillary Clinton dijo que temas tan conflictivos como los derechos humanos "no pueden interferir con la crisis económica global". Las organizaciónes de DD.HH. pusieron el grito en el cielo.

En Europa del Este, el temor es que tras haberse convertido a las políticas de libertad de mercado, la crisis siembre dudas. El viernes cayó el gobierno de centro derecha de Latvia. Es el segundo país de la Unión Europea que cae debido a la crisis económica después de Islandia. La crisis también ha golpeado fuertemente a Rusia, donde el ala más dura está ganando terreno.

La semana pasada, el senador demócrata John Kerry invitó a un grupo de expertos al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, ¿Cuál es la medida más importante que EE.UU. puede adoptar para recuperar la confianza en la escena internacional? preguntó. Los especialistas coincidieron en que es necesario:

Primero nacionalizar la banca, segundo liderar la lucha contra el proteccionismo y después insistir con que todos los países deben trabajar conjuntamente. El presidente Obama no ha hecho hasta ahora ninguna de las tres cosas.

La bola de vidrio
Por Marcelo Cantelmi
Todos los sobrevivientes corporativos del mercado norteamericano que hoy parecen saludables van a colapsar. No sólo empresas. También y especialmente los bancos. Como en una película de final anunciado, el incendio será en menos de seis meses. Y entonces Washington firmará la mayor oleada de nacionalizaciones de su historia en medio de la confusión, espanto e incluso, quién sabe, felicidad de los brokers. El pronóstico ominoso no es un delirio más de este columnista. Ni resultado del furor vengativo de una víctima de la crisis global. Lo planteó el economista Nouriel Roubini, quien devino en famoso gurú porque pronosticó, con detalles de precisión sorprendente, el actual desastre financiero. En una declaración a The Wall Street Journal, este académico de la Universidad de Nueva York, acaba de sostener que "en un semestre a partir de ahora" la insolvencia devorará a las primeras líneas financieras del país. "Muchos de los mayores bancos, casi todos ellos, quedarán descapitalizados", explicó sin inmutarse. El gobierno de Barack Obama entonces los nacionalizará en paquete. Hacerlo de a poco, remarcó con la vieja lógica de que no conviene cortar la cola al perro en rebanadas, causaría mayor daño, pánico y confusión. Viendo lo que sucede hoy en los mercados, quizá no sólo Roubini está mirando en su bola de cristal.

Fuente: Clarin.com
Autor: Ana Baron

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martes, 27 de enero de 2009

ONU: el narcotráfico salvó a los bancos

"ES EL ÚNICO CAPITAL LIQUIDO DISPONIBLE". Lo aseguró el director de la oficina para la Droga y el Delito, Antonio Costa. Sostuvo que el dinero sucio actuó ante la falta de liquidez.


Según el diplomático, el tráfico de estupefacientes al por mayor mueve más de 90.000 millones de dólares, y sube a 320.000 millones cuando la droga se vende en la calle.

En un mercado financiero en crisis, el narcotráfico sirvió para rescatar a algunos bancos del colapso al actuar como fuente de capital líquido. La reveladora afirmación pertenece ni más ni menos que al director de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Onudd), el italiano Antonio María Costa.

Según declaró al semanario austríaco Profil, Costa sostiene que el dinero del narcotráfico se introduce en el circuito de la economía legal hasta tal punto que "hay indicios de que algunos bancos se salvaron de esa forma" del colapso provocado por la crisis financiera que sucumbió a todas las economías del mundo.

Aunque reconoce que es difícil demostrarlo y no menciona nombres de instituciones, el italiano denuncia que algunos préstamos interbancarios fueron financiados con dinero proveniente del tráfico de drogas y de otras actividades ilegales.

Según Costa, el dinero sucio es "el único capital liquido de inversión disponible" para, por ejemplo, comprar propiedades inmobiliarias.

El importante diplomático de la ONU recordó en la entrevista que en el segundo semestre de 2008 la falta de liquidez fue el principal problema del sistema financiero mundial, lo que convirtió el capital líquido en un factor muy importante.

La Onudd, con sede en Viena, cuenta con un programa propio contra el lavado de dinero. Y según las estadísticas de su director, el tráfico de estupefacientes al por mayor mueve más de 90.000 millones de dólares, que asciende hasta 320.000 millones cuando la droga llega a la calle.

Fuente: CriticaDigital.com

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